Apuntes sobre el modelo de Sanidad ante la crisis del Coronavirus

Ante la crisis producida por la pandemia del coronavirus, los países más afectados, entre los que se encuentra España, viven con miedo el colapso de la sanidad pública. Mientras el personal público sanitario se deja la piel en contener la enfermedad y tratar a los afectados, las clínicas privadas se lucran con un servicio de detección de la infección y derivan los casos positivos a los centros públicos, incapaces de gestionarlos. Ahora, el Gobierno central anuncia que se ponen todos los medios sanitarios privados a disposición del Ministerio de Sanidad para atajar la crisis.

Delante de este escenario, son muchas las opiniones que arrojan sobre la situación de la sanidad pública y privada, las acciones del gobierno respecto a éstas, etc. Aquí va nuestra aportación sobre el tema, pero para ello debemos el origen de la sanidad pública, su recorrido y su relación con la privada.

La sanidad pública como necesidad del Estado capitalista

La sanidad pública surge como necesidad del propio Estado para mantener a una gran cantidad de trabajadores y trabajadoras con capacidad de producir y ofrecer servicios, es decir, que permite que funcione el mundo tal y como lo conocemos. Al capitalismo le interesa que la clase trabajadora sea funcional durante un tiempo productivo, pero tampoco tiene por que cubrir todas sus necesidades médicas, psicológicas, nutricionales, etc. Y es que tenemos que tener en cuenta que no es un sector que dé beneficios como tal, si no que surge únicamente como gasto para el Estado.

Es por ello, que desde el Estado capitalista, se tiende a reducir este gasto de forma continua, a un mínimo necesario, a través de recortes, externalizaciones, privatizaciones, etc. Esta tendencia va limando la calidad del servicio ya sea por dotación de menos recursos materiales, técnicos o humanos, por asignación de menos tiempo por paciente o más pacientes por personal sanitario, por las metodologías que les fuerzan a adquirir, etc.

Por lo dicho anteriormente, no podemos pensar que en los países con un Estado capitalista desarrollado vaya a dejar de forma general y masiva a la clase obrera sin cobertura médica, ya que hasta en países como los Estados Unidos, existen seguros privados o concertados que llegan a cubrir al menos a los empleos más cruciales de la población. No sería eficiente para la burguesía dejar morir a un tercio de la población por falta de asistencia médica.

La sanidad pública como conquista de la clase trabajadora

La sanidad pública es también una conquista de la clase trabajadora, como salario indirecto para la clase trabajadora y las clases populares, como red de seguridad para éstas. Es decir, al mismo tiempo, se trata de una concesión del Estado burgués dentro del marco de la lucha de clases, y la cobertura y calidad de ésta dependerá del vaivén de esta lucha. En España, particularmente, la sanidad pública es de las más avanzadas (universal y gratuita en gran medida), a pesar de los recortes antes mencionados.

Y es que la lucha por los servicios públicos como la sanidad es algo que ha estado presente en toda la historia del movimiento obrero, siendo una escuela de lucha contra el Estado capitalista, similar a la propia lucha sindical. Por ello, como comunistas no podemos más que apoyar esta lucha.

El control público de la sanidad privada

Ha sido muy sonada la medida del Gobierno para poner a disposición todos los medios privados de cara gestionar la pandemia. Sin embargo, no debemos tomarnos esta medida como una medida “socialista” para el beneficio de los trabajadores o de un gobierno radical que planta cara al sector sanitario privado. No tenemos que perder de vista que este gobierno no es más que un resorte de estabilización del Estado burgués y el sistema capitalista. Y mucho menos ahora, donde bajo la consigna de “juntos contra el coronavirus” y la legitimidad que le está dando la población ante la crisis sanitaria (que evidentemente que nos afecta a todos y todas), se declara el Estado de Alarma y el Estado tiene más poder que nunca.

En este sentido, el hecho de poner a disposición los medios privados sanitarios a manos del gobierno se entiende como algo natural, tal y como se ha desarrollado más arriba, delante de una crisis que ha desbordado la sanidad pública. Pero por otro lado, debemos advertir que esto no nos sale gratis. El gasto que el Estado haga sobre los medios privados va a pagarse a las corporaciones privadas, y es que éstas solo se pueden sostener si tienen grandes entradas de dinero (pensemos en lo que costaría mantener un hospital lleno de enfermos durante una semana). ¿Acaso pensamos que el gobierno va a llevar a la quiebra a un sector económico entero para resolver una crisis?

Los sectores “más radicales” del Gobierno (Unidas Podemos) supuestamente pedían la nacionalización de los medios sanitarios privados. Pero incluso esa medida, al no ser fruto de una lucha ofensiva de las clase trabajadora por aumentar su salario indirecto, tendría su “forma más burguesa” de aplicarse: indemnización a las clínicas, una medida temporal (no se podría justificar esa nacionalización una vez pasada la crisis por el virus y no se podrían sostener con fondos públicos tantas infraestructuras) y gastos mantenidos por los propios recursos del Estado.

Desde la Organización Comunista Revolución queremos agradecer a todo el personal sanitario su labor incansable de estos días y dar ánimos por lo que tienen por delante; pero también advertir que no podemos relajarnos en una crisis como ésta, porque la lucha de clases sigue, porque no podemos ver victorias y avances cuando no los hay. Luchemos por una sanidad realmente pública y social, gestionada por y para la clase trabajadora.