El golpe de Estado en Bolivia

Desde la Organización Comunista Revolución condenamos firmemente el golpe de Estado que ha tenido lugar en Bolivia y la escalada represiva y ultrarreaccionaria que están perpetrando las fuerzas golpistas.

Las fuerzas reaccionarias bolivianas, alineadas con el imperialismo estadounidense, perpetraron el pasado 11 de noviembre un Golpe de Estado militar contra Evo Morales, han suspendido las garantías constitucionales del país y han desatado la represión militar, policial y paramilitar contra el pueblo trabajador boliviano, que se ha lanzado masivamente a las calles.

Estas fuerzas reaccionarias no están escondiendo sus intenciones ni su forma de ver el mundo: decretan la impunidad para los militares que repriman las protestas, afirman devolver a Cristo al palacio presidencial, atacan los símbolos representativos de los pueblos indígenas bolivianos y anuncian su voluntad de devolver Bolivia a lo que consideran su orden natural. Este orden no es otro que la subyugación a la oligarquía financiera de los Estados Unidos de América, la explotación cruda y extrema a las clases trabajadoras bolivianas, el racismo institucional contra los pueblos indígenas y la mayoría no blanca de Bolivia y el oscurantismo religioso.

Como en otras ocasiones, los EEUU han supuesto un factor clave para el ascenso de las fuerzas reaccionarias en América Latina, reconociendo a la senadora golpista Jeanine Áñez como Presidenta de Bolivia y cubriendo el Golpe de Estado con un manto de legitimidad a través de la Organización de Estados Americanos (OEA). Devolviendo a la burguesía más ligada a las multinacionales estadounidenses al poder, se garantiza el acceso a los recursos y frena el acercamiento de Bolivia a otras potencias imperialistas así como los posibles avances en la lucha del pueblo boliviano por hacer realmente efectiva la independencia nacional en Bolivia, pues, aunque Evo Morales se ha ido perfilando como uno de los líderes más moderados de la izquierda latinoamericana, existen en Bolivia fuerzas populares masivas y que abogan, en mayor o menor medida, por una profundización de esta independencia nacional, incluyendo la mayor organización obrera del país, la Central Obrera Boliviana, organización matriz de la clase obrera boliviana y que engloba a la mayoría de sus sindicatos.

El Golpe de Estado ya ha empezado a dejarse notar positivamente en las finanzas de algunos burgueses estadounidenses, como puede comprobarse con el caso de Tesla y las reservas de litio de Bolivia. El golpe de estado llega tan solo días después de que Morales cancelara un acuerdo con la empresa alemana ACISA, que produce baterías para los conocidísimos coches eléctricos del billonario Elon Musk. Las acciones de Tesla que empezaron a subir de valor radicalmente a partir de las primeras acusaciones de fraude electoral, se sitúan ahora aproximadamente $100 por encima de su valor medio en meses anteriores, casi un tercio de crecimiento entre el 23 y el 28 de octubre.

Desde la Organización Comunista Revolución queremos mandar a nuestros hermanos bolivianos un mensaje de ánimo y de resistencia frente a los ataques de la burguesía nacional e internacional. Por la liberación de los trabajadores bolivianos de la lacra reaccionaria os decimos:
¡Viva las naciones Bolivianas! ¡Abajo los golpistas! ¡Venceréis!