Elecciones 10N

Este domingo, 10 de noviembre, volvemos a estar llamadas y llamados a las urnas. No nos importa el reparto de “culpas” entre el social-liberalismo del PSOE y la socialdemocracia renovada de Podemos. Dado que Podemos basa su actividad política únicamente en la “lucha” institucional (y en todo aquello que desemboque en esta) era cuestión de tiempo que algo así sucediera, pues esa lógica da como resultado actuaciones así (tal y cómo ya dijimos en nuestro artículo de agosto, “Nueva investidura fallida«).

Nuestra postura ante estas elecciones es la misma que ante todas las anteriores, lo cual ya empezamos a expresar en nuestro posicionamiento de “Un 20D sin opciones para la clase obrera” de hace años:  estas no ofrecen alternativa, ni en el corto ni en el largo plazo, que mejore la vida de la clase trabajadora. En ellas, en el raramente hipotético mejor de los casos, sólo nos jugamos unas pequeñas reformas que nos devuelvan a la situación existente previamente al gobierno de Mariano Rajoy. La clase obrera debemos organizarnos, no sólo porque esta democracia sea una farsa, sino porque también es una trampa, tal y como explicamos de manera más completa en nuestro “Análisis ante las elecciones del 28 de abril”:

“[…] Esta sociedad, con más o menos matices según el país, se construye sobre un supuesto: dar los mismos derechos y deberes a personas con una posibilidad de ejercerlos y cumplirlos totalmente diferentes. […]”

Por ello, insistimos de nuevo en la necesidad de reconstruir un Partido Comunista que organice la Revolución, y no en centrar nuestras ilusiones en el resultado de unas elecciones.