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Publicamos en nuestra web, para compartir con el resto de organizaciones y personas interesadas, este documento interno. Lo hemos elaborado en nuestra organización para tener un debate sano y científico, ya que este es la base de cualquier trabajo comunista. Una estrategia y una táctica son adecuadas si surgen de un análisis certero. Y un análisis será certero si es fruto de una base científica y un debate que se desarrolle correctamente.

Introducción:

Para cualquier marxista es tan importante la conclusión que se extrae de un debate como el camino de razonamiento que se ha seguido para llegar hasta esa conclusión.

¿Por qué es tan importante el análisis en el debate entre comunistas?, porque:

  1. El trabajo comunista es un trabajo planificado a varios niveles y que enlaza el corto con el medio y el largo plazo. Acertar de chiripa en una conclusión práctica sin ser capaces de entender por qué es acertada la postura, o incluso llegando a esa conclusión por un camino erróneo, a lo que lleva es a no poder enlazar esa conclusión con el resto de nuestra acción futura.
  2. El análisis no solo da lugar a una conclusión final, trae consigo toda una serie de pequeñas conclusiones parciales que surgen a lo largo de todo el camino recorrido. El análisis actual es base y fuente de futuros análisis, si la raíz está podrida, la planta no crecerá sana.
  3. El debate y análisis es también parte de la formación de la militancia. Es formación en contenido (aprender a preparar y desarrollar ideas y propuestas propias, a aplicar sus conocimientos) y en tendencias (detectar y evitar aspectos nocivos como el pasilleo, la demagogia y otras formas de viciar el debate).

Vista la importancia del análisis en el debate entre comunistas, hay que entender que este análisis siempre está sometido a debate, o bien surgiendo directamente de un debate, o bien a partir de un debate que enriquezca o cambie un texto desarrollado por algún/a camarada.

Está claro entonces que existe una ligazón total entre análisis científico y debate entre comunistas.

Por ello, el propósito de este manual es servir de orientación a toda la militancia y premilitancia para garantizar que el debate esté a la altura que requieren las circunstancias, cumpliendo con su objetivo de lograr un análisis realmente científico.

Antes del debate:

-Prepara el debate:

  • Exige a tu responsable político que oriente el debate: a qué se debe, qué relación guarda con el trabajo presente o previsiblemente futuro de la organización, qué importancia tiene, cómo quiere orientarlo (¿la idea es un debate a nivel más general?, ¿o más aplicado a nuestra organización?, ¿o a un suceso reciente que puede afectarnos directamente?)
  • Documéntate sobre el tema. Si no sabes por dónde empezar, no te cortes, exige a tu Responsable de Formación que te oriente o incluso que desarrolle un dossier corto sobre el tema.
  • Si hay un texto que la organización adjunta sobre el tema, léelo de forma muy crítica. Recuerda que aquí nadie ha hecho la Revolución todavía, los textos de la organización pueden estar equivocados totalmente, por supuesto, y pueden tener, de forma más probable, errores o carencias. Si algo no te cuadra, márcatelo y pregunta, la Reconstrucción y la Revolución son cosa de todas y todos.
  • Si te consideras poco formada/o, escribir tus ideas previamente te puede ayudar a estructurar tus ideas. Si te consideras relativamente bastante formada/o, es muy importante (casi indispensable) que te acostumbres a escribir previamente lo que quieres decir, porque de otra forma es muy probable que copes todo el tiempo del debate, divagues…y en una organización de trabajadoras y trabajadores el tiempo es oro y no sobra.

-Propón debates y plantea tus dudas a tus camaradas. Si eres Responsable Político o de Formación, es muy importante que detectes aquellos temas que interesan a la militancia y que hagas un balance entre ese interés y el del conjunto de la organización a la hora de plantear debates.

-¡No participes en el pasilleo ni lo toleres! En una organización comunista los debates políticos deben darse en los órganos políticos. ¿Por qué?:

  • De otra forma, las posiciones están determinadas antes de empezar a debatir y ni las posturas más correctas se enriquecen y perfeccionan ni las personas en posiciones incorrectas pueden ver en qué medida son incorrectas.
  • Además, el pasilleo perjudica a la militancia que está trabajando y no tiene tiempo para emplear en debates políticos al margen de la organización.
  • Por último, las posturas de sacar debates de los órganos de la organización y llevarlos fuera de ella sin su permiso socavan la necesaria unidad y disciplina de la militancia, generan una dinámica de división, conspiración y bloque que aleja a la organización de su objetivo de Reconstruir el Partido de Vanguardia de la clase obrera.

Recuerda que el fraccionalismo está prohibido en la organización comunista. Si crees que hay un debate dándose fuera de órganos que es relevante, o se está abusando del intercambio de opiniones entre camaradas previo al debate en la organización, exige que se corte esta situación y que las/os camaradas expliciten sus posiciones en el órgano adecuado.

-Recuerda que no todo se puede hacer público. Hay temas que comprometen las actividades organizativas; no permitas que se envíen por escrito por redes sociales o medios electrónicos (whatsapp, mail, telegram) posiciones de cara al debate que puedan comprometer a la organización, tampoco permitas que se filtre información hacia el exterior que sea distinta a la que la organización haya decidido hacer pública, siempre que sea previsible que se va a debatir y pueda afectar a la actividad de la organización.

Durante el debate:

-Las formas que rodean el debate pueden potenciar o, por el contrario, dificultar el propio debate y cercenar el análisis. Así pues:

  • Debe procurarse que hable al menos una vez todo el mundo: Muchas veces, cuando no se sabe explicar algo es porque no acaba de entenderse bien; del mismo modo, es peligroso para una organización comunista que la militancia se acomode a dar la razón al/a la veterano/a de turno. Argumentando en voz alta te obligas a estructurar tu intervención, salen a la luz las flaquezas de tus ideas y te vas acostumbrando a contribuir creativamente al trabajo comunista.
  • El orden de las intervenciones es importantísimo: Deben hablar primero aquellas personas a las que les cuesta más expresarse, ya sea porque están menos formadas o porque tienen menos confianza en sí mismas. Progresivamente deben hablar aquellas personas que quien organice las intervenciones considere más formadas. Así, nadie puede limitarse a intervenir para hacer seguidismo a otra persona, y la argumentación de las personas menos formadas gana mucho.
  • Hay que limitar las interrupciones manifiestas o sutiles, especialmente cuando hablan personas que están empezando a soltarse: Es normal que cuando una persona que habla poco empiece a argumentar, sus argumentos no aporten demasiado o incluso tengan graves fallos, pero puede obstaculizar su progresiva soltura y formación el hecho de que haya personas en la sala que hagan gestos visibles de desacuerdo, interrumpan directamente o aprovechen una intervención de menos nivel para dejar de prestar atención. Esto va muy ligado a que las personas que tienden a extenderse más, procuren ser concisas y no copar o monopolizar el debate, siempre sin perder de vista que el nivel del debate no baje.
  • En una organización comunista los debates no se ganan, se obtiene un análisis al final de ellos: No toleres que nadie ignore tus aportaciones como si no existieran, ni permitas que se use la demagogia para descartarlas, exige argumentaciones leales y si crees que tu postura se está malentendiendo, no te des por vencida/o, intervén y hazla valer.
  • Las intervenciones en un debate orientado a un análisis científico deben ser claras: Utiliza estructuras sencillas al hablar, por ejemplo: Tesis->Argumentación de la tesis->Recapitulación de tesis. No hay por qué caer en un gran esquematismo, pero las posiciones ambiguas, las “aportaciones hechas al aire”, las “críticas veladas” sin una posición frontalmente expresada, solo contribuyen a confundir y, en el peor de los casos, a generar tendencias negativas de desconfianza, tensión y conspiración.

-El contenido es, por supuesto, el núcleo duro de cualquier análisis. Aunque es muy difícil extraer buenas prácticas a este respecto, porque varía mucho de un análisis a otro, sí pueden aportarse algunas claves generales:

  • La perspectiva de clase social y del trabajo de las y los comunistas es vital para comenzar cualquier análisis. Si vas a plantear una intervención de mayor calado, no pierdas de vista el medio y largo plazo.
  • Los debates han de tener en cuenta la realidad de la organización y el ámbito en que trabaja. Si se llega a la conclusión de que algo es indispensable para las tareas de la organización pero hoy por hoy no es posible, el debate entonces debe ser cómo puede hacerse posible y por dónde empezar a trabajar en ese sentido, en ningún caso puede olvidarse o barrerse bajo la alfombra ese debate o esa conclusión.
  • Las intervenciones en clave de propuesta deben contar con una ligazón clara y visible con los objetivos de la organización. Si se propone una retirada en algún ámbito que se considera necesario, hay que plantear en qué plazos o condiciones se planea recuperar el terreno perdido.
  • El lenguaje de hechos consumados es el más elocuente. La práctica (no necesariamente la tuya en este momento, sino la práctica que ha tenido y tiene lugar) es la que confirma o corrige las conclusiones teóricas a las que se llega. Trata de encontrar y aportar hechos prácticos que corroboren tu posición, aunque parezca “lógica”, especialmente si es un debate sobre aspectos de las luchas espontáneas de la clase obrera u otras capas. Tampoco caigas en argumentaciones construidas sobre un hecho aislado, asegúrate de que el contexto es suficientemente parecido como para utilizar esa práctica como argumento.

Tras el debate:

-La organización comunista debe tener memoria: Las posiciones a las que se llegan y las conclusiones parciales hasta llegar a él, así como los disensos manifiestos, deben recogerse (teniendo siempre en cuenta criterios de seguridad). Esto permite:

  • Hacer balance desde la organización del camino recorrido, de la correspondencia entre lo que se dice que se hará y lo que realmente se hace. Hacer crítica y autocrítica con una base sólida.
  • Tratar frontal y honestamente en el momento en que sea posible los disensos encontrados, para hallar una síntesis.
  • Tener consciencia de los cambios que ha sufrido la organización. No tener constancia de estos cambios es peligroso, porque la tendencia que genera el conjunto de la sociedad, con las dificultades que implica el trabajo comunista, es a debilitar ese trabajo, a hacerlo más laxo, a relajar la seriedad en el análisis y su aplicación.

-La progresiva incorporación de toda la militancia al análisis tiene que formar parte de un plan de cada núcleo de militantes. El/la Responsable de Formación debe hacer un seguimiento de la evolución de cada persona de su núcleo de militancia para subsanar aquellos problemas que tenga a la hora de participar en debates.

-Tras el debate, la minoría se supedita a la mayoría: las conclusiones de la organización comunista obtenidas por medio de un debate justo y honesto deben aplicarse, aunque se siga sin estar plenamente de acuerdo. No es tolerable intentar “vaciar de contenido” las conclusiones a través de debates “en falso” o malintencionados en órganos distintos.

-Las conclusiones del análisis científico deben ser sujetas a posteriores balances que comprueben lo acertado de dichas conclusiones a la luz de los hechos posteriores, la crítica y la autocrítica serán fundamentales. Estas valoraciones permitirán profundizar, corregir o centralizar y sistematizar análisis desarrollados.

Conclusión:

El análisis científico, que es un pilar fundamental de cualquier organización que se plantee seriamente la revolución, exige el compromiso de toda la militancia de la organización comunista.

Las buenas prácticas que favorecen que este análisis sea realmente científico deben ser puestas en funcionamiento y deben exigirse desde abajo hasta arriba, por cada persona integrante de la organización, no solo por los cargos dirigentes.

Una militancia crítica e intransigente con las malas prácticas que lastran y vician el debate entre comunistas es una garantía para el desarrollo y la profundización de la lucha de las y los comunistas.

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