Manifestación 19-O: ¡València contra la especulación capitalista!

Versió en català:
https://somosrevolucion.es/19-o-valencia-contra-especulacio/


La plataforma València no està en venda ha vuelto a constituirse, aglutinando a todas las organizaciones de los barrios, de la lucha por la vivienda y de defensa del territorio para organizar una movilización masiva y popular. Nos alegramos enormemente del renacimiento de la plataforma, y aspiramos a que la manifestación del 19 de octubre sea la primera acción de una coordinadora que tiene grandes tareas por delante.
Desde el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) apoyamos la convocatoria y hacemos un llamamiento a acudir a la manifestación, particularmente a la columna sur, bien sea con el bloque organizado por Joventut Revolucionària, bien sea con la Assemblea de Barri de Montolivet, en la que participamos.

Os esperamos el sábado 19 de octubre a las 16:45 en el punto de inicio de la Columna Sur: Parque Central (Puerta de Filipinas), así como el viernes 18 a las 17:00 en la asamblea abierta de preparación del bloque revolucionario (para ello os animamos a contactar con @joventutrevol).

La lucha contra la especulación capitalista requiere romper y superar el reformismo

La situación de la vivienda es insostenible para la clase obrera y las capas populares tanto en el País Valenciano como en el resto de España. El precio de la vivienda en el País Valenciano se ha incrementado un 117% desde 2015, mientras que los salarios solo han subido un 18%. El lema “València s’ofega” refleja esta realidad.

Frente a este problema la posición de muchos partidos y organizaciones reformistas es señalar la turistificación como su causa. Es evidente que el sector turístico agrava los afectos de la especulación inmobiliaria, y es justo rebelarse porque este negocio del que sacan rentabilidad un puñado de capitalistas no sea a costa de la miseria del resto del pueblo. Pero la cuestión es que no es ni la única ni la principal forma en la que la clase capitalista nos explota fuera del trabajo: la principal forma es con el incremento de los precios de la vivienda, particularmente con el alquiler.

Con el turismo limitado, si el alquiler sigue desregulado como hasta ahora, los precios seguirán aumentando. La orientación principal debe ser cercar y limitar los intereses de los especuladores, y la reivindicación principal debe ser reducir drásticamente el alquiler.

En València, Compromís y Podem han gobernado la ciudad y la autonomía de 2015 a 2023, periodo en el que se ha doblado el precio de la vivienda. Tras dos legislaturas en el poder, ahora reivindican el aumento de la vivienda pública (mediante construcción, sin hacer mención a la expropiación), y limitar la construcción especulativa y el precio del alquiler. ¿Qué podemos esperar del reformismo sino la misma gestión maquillada de la misma miseria capitalista de la que han hecho gala hasta ahora?

El reformismo usa como cabeza de turco el turismo porque es una manifestación de la especulación capitalista fácilmente identificable, con lo que redirige la rabia de las masas hacia el extranjero que está aquí de paso (o el inversor extranjero), en vez de hacia los grandes especuladores capitalistas, los principales beneficiarios de nuestra miseria.

Esta es la realidad en todos los niveles: el gobierno central, con PSOE y Sumar a la cabeza, acaba de impulsar un paquete de ayudas para el alquiler ante las amplias movilizaciones en Madrid. Esto es dinero público (que proviene del esfuerzo y sudor de la clase trabajadora, bien sea de impuestos directos, bien de impuestos a los beneficios de las empresas que obtienen por este trabajo asalariado) que va a ser transferido a los rentistas, por medio de los arrendatarios como meros testigos, dando alas a mayores incrementos del precio de la vivienda y el alquiler. La “Ley de Vivienda” sigue siendo uno de los grandes fiascos de la legislatura, que no ha cambiado ni un ápice la situación. Sumar propuso a finales de 2023 el llamado “pacto de Estado por un turismo justo”, consistente en reducir el número de cruceros y vuelos cortos, así como cerrar los comercios en domingos. La gran propuesta de Sumar es lo que pasará igualmente cuando la inflación y el estancamiento llegue al albor de la crisis económica, ¡gracias por tanto!

Todo esto muestra la incapacidad del reformismo y la socialdemocracia de cara a aportar medidas que verdaderamente puedan acabar con el robo sistemático al que los capitalistas con la vivienda. Ellos lo atribuirán a que no tienen suficientes votos, suficientes poltronas desde las que impulsar las leyes que lo cambiarían todo. Pero en realidad, esta incapacidad del reformismo es fruto de su propia naturaleza de clase: son los gestores de izquierda de la miseria capitalista, más incapaces de ofrecer las más miserables migajas a más débil es el movimiento revolucionario.

La única herramienta que tiene la clase trabajadora, por tanto, es la organización popular.

Por todo esto, llamamos a la independencia de la clase trabajadora y los movimientos populares, a romper con la socialdemocracia y el reformismo, y reproducimos aquí las reivindicaciones del movimiento por la vivienda:

  1. Denunciamos a los gobiernos autonómico central y autonómico como responsables, y a los grandes especuladores, como representantes de los intereses de la oligarquía financiera en el sector, como principal enemigo.
  2. Denunciamos que la vivienda sea un bien de especulación y no un derecho garantizado.
  3. Animamos a todas las clases populares valencianas no solo a acudir a la manifestación, sino a organizarse en colectivos y sindicatos y que estos sean espacios democráticos, con la vocación de organizar ampliamente al pueblo, herramientas de lucha con un carácter de clase e independiente.

¡Rompamos con el reformismo y desechemos toda ilusión!

¡Organicemos la ofensiva contra la especulación capitalista!

¡Llevemos a la clase trabajadora al frente de la lucha popular, contra el capitalismo y por la revolución!