La democracia burguesa y las cloacas del Estado

Hace semanas, el presidente de Repsol, Antonio Brufau y el expresidente de CaixaBank, Isidro Fainé, fueron desimputados del caso Villarejo. El juez de la audiencia Manuel García-Castellón descarta que ambos fueran responsables de la contratación de los servicios del excomisario para espiar al entonces presidente de la empresa de infraestructuras y servicios Sacyr, que pretendía tomar el control de Repsol. Sacyr, por otro lado, supuestamente, realizó una donación finalista al PP a cambio de una adjudicación pública; finalmente tanto Cospedal como su marido como principales agentes, que también habrían recurrido a Villarejo, quedaron exculpados el pasado mes por el mismo juez.

Durante estos 4 años de investigación al ex comisario y su órbita, hemos podido ver una gran cantidad de personas pertenecientes a altos cargos empresariales, políticos, cúpulas policiales u otros personajes públicos que han tenido relación con Villarejo que además salen indemnes de los procesos judiciales. El excomisario, que ha ganado cantidades millonarias por los servicios, ha servido durante años como “policía personal” de estos grupos para proteger los intereses particulares del Estado profundo.

No es Villarejo, es el funcionamiento del Estado.

Muchas veces la imagen que recibimos de estos casos es la de personajes particulares haciendo de las suyas en fenómenos aislados, intentando rapiñar aquí o allá de manera ocasional, una especie de manzanas podridas en un árbol que en general está sano, que nada tiene que ver con el funcionamiento estructural del Estado. Sin embargo, algo que tiene que quedar claro, es que, por un lado, Villarejo es sólo uno más en este aparato que protege a las grandes élites y que, con él fuera de juego, la máquina no se detiene. Detrás de él hay más personas con su misma función y que van a seguir sirviendo como instrumento útil a distintos grupos de poder.

Por otro lado, no nos tiene que extrañar que el Estado, dentro de todos los mecanismos que tiene para defender a la clase dominante, también utilizará a veces formas ilegales para proteger a los que ya son poderosos económicamente cuando no lleguen con las formas legales. Intentar ocultar lo fraudulento sirve en parte para mantener una cierta apariencia de orden, legitimidad y buen funcionamiento de las cosas de cara a la clase trabajadora y que el sistema, aunque no sea perfecto, no está obsoleto. Es decir, que en caso de poner en entredicho algo sean “los fallos puntuales” e intentar resolverlos uno a uno cuando en realidad se tratan de problemas endémicos al sistema de los que no nos desharemos si no acabamos con éste.

Este comportamiento funciona como norma en los países capitalistas desarrollados que adoptan la forma de democracias burguesas. Tras una apariencia de libertades y derechos democráticos, las grandes élites, para conseguir ciertos objetivos políticos o económicos, necesitan recurrir a métodos ilícitos. Es decir, no sólo es que la clase obrera vivimos ya bajo las políticas y leyes que más benefician a la burguesía, sino que además ésta última se ve con el poder e impunidad de saltarse sus propias normas, si lo consideran conveniente, en pro de sus intereses. 

Y es que no sólo se trata de entramados de espionaje empresarial como fruto de las contradicciones que hay entre los intereses económicos de la gran burguesía, sino que el Estado profundo también puede atacar políticamente a aquellos agentes que considera una molestia. No es ni tan siquiera necesario que sean grandes desestabilizadores o amenazas, sino gente que se quieren quitar de encima por considerarlos inconvenientes, como ha ocurrido con el caso Kitchen para no destapar a implicados de corrupción o distintos informes para tumbar a adversarios políticos en el informe Pisa u Operación Cataluña. 

La red de favores que generan estas dinámicas llega también a empapar a grandes medios de comunicación, que sirven como ariete político para informar de noticias y posiciones que le son ventajosas o cómodas al Estado o a las empresas. Esto también nos advierte que, pese a las posibilidades de libertad de expresión que nos ofrece la democracia burguesa, sólo si posees un gran poder podrás tener un altavoz potente con el que crear un estado de opinión de lo que se habla y de lo que no. Esto se traduce en periodistas en tertulias convenientemente colocados o vetados, blanqueamiento empresarial, criminalización de movimientos sociales, invisibilización de temas de interés social…

Por otro lado, el poder judicial tampoco es libre de tener estos perfiles más turbios.  Por su parte, el juez conservador García-Castellón, aparentemente más cómodo para algunos políticos del PP, ya acumula en su historial algunas decisiones sospechosas como la exculpación a políticos de dicho partido, dar por prescritos delitos de pelotazos urbanísticos o archivar investigaciones contra empresarios. 

En definitiva, lo que pretenden que entendamos como justicia y democracia no es la misma para la clase obrera que para la burguesía. De hecho, no es tal para la primera y es a medida para la segunda, que se siente con impunidad y con el respaldo del Estado y sus recursos para actuar de forma fraudulenta, ocultarlo mediáticamente, sumergirse en esta red de favores entre grandes poderes y taparse las vergüenzas los unos a los otros. 

La democracia burguesa y sus élites seguirán haciendo un uso sistemático de estos métodos para poder funcionar y llegar a los objetivos que, de otra forma, su propio marco legal no les permitiría. Como comunistas sabemos que el capitalismo seguirá operando de manera inherentemente corrupta y también debemos reflexionar sobre el uso represor de las cloacas del Estado contra movimientos sociales que, mediante la lucha, pongan mínimamente en jaque el orden político de este sistema caduco. 

Fuentes: http://www.losgenoveses.net/Personajes%20Populares/Garcia%20Castellon,%20Manuel/El%20extrano%20caso%20del%20juez%20que%20queria%20cobrar%20menos%20y%20trabajar%20mas.Ignacio%20Escolar.02.06.17.pdf

https://elpais.com/economia/2021-07-29/la-audiencia-nacional-desimputa-a-repsol-caixabank-brufau-y-faine-en-el-caso-villarejo.html?ssm=TW_CM

https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/Judicial/juez-caso-villarejo-marca-como-objetivo-cerrar-macroproceso-antes-final-ano/20210809185140267775.html

https://www.publico.es/politica/caso-villarejo-kitchen-salvar-carrera-politica-cospedal-papeles-barcenas.html