Represión a O.C. Revolución y los compañeros de la CGT

El pasado 1 de Mayo, fueron represaliados varios militantes de Revolución y de la CGT. El caso ya se está difundiendo en redes y en algunos medios (https://www.lavanguardia.com/economia/20220826/8486161/sindicato-cgt-niega-pagar-multas-encender-botes-humo-colores-1-mayo.html).

Se trata de un ejemplo claro de cómo el Estado está tratando de incrementar la represión contra cualquier tipo de movimiento obrero. Se proponen sanciones económicas que en total sumarían 3.005 euros para Revolución, además de lo que piden a los compañeros de CGT. Todo esto en una manifestación tranquila en la que no hubo ningún altercado (las multas se justifican por utilizar botes de humo de colores y por negarse a identificarse). No paramos de comprobar que, ante la docilidad del movimiento popular, la represión estatal no se relaja, sino que se crece, dejando cada vez menos margen para la lucha y la protesta. Esto es así incluso bajo un gobierno supuestamente socialdemócrata, el mismo que había prometido derogar la Ley Mordaza y no ha hecho ni un amago de cumplir con ello. Debemos tener claro que el Estado es un instrumento de la burguesía para facilitar la explotación de las masas trabajadoras. El conflicto con el Estado es inevitable porque la lucha de clases es inevitable, por eso solo nos queda la opción de dar la batalla.

Tanto Revolución como CGT hemos decidido pelear el caso y no aceptar el prontopago. Recurriremos las multas y trataremos de generar jurisprudencia, de manera que en el futuro este tipo de acciones no puedan justificar legalmente una sanción de este calibre. Tomamos esta decisión porque creemos que es lo más consecuente y porque queremos mandar un mensaje al resto de compañeros que se encuentran en la lucha: este tipo de ataques buscan amedrentarnos y desmovilizarnos, pero no no debemos ceder, sino mantenernos unidos, solidarizadnos y apoyarnos entre nosotros. La represión estatal es algo que atraviesa todas las luchas desde un 1 de Mayo a un 8 de Marzo, pasando por todos los estallidos de indignación legítima que surgen y seguirán surgiendo en todas partes. El miedo juega en nuestra contra; si a cada multa le siguen concentraciones, cajas de resistencia, campañas de solidaridad y rabia colectiva, tengamos claro que sus multas y represión desataran el fin contrario al que persiguen.

Por eso queremos hacer un llamamiento a todos los demás compañeros que se mantienen en la lucha y comprenden su necesidad. Toda ayuda que podamos recibir es poca: apoyo económico para hacer frente a los gastos judiciales; asesoramiento de cualquiera que tenga experiencia en el ámbito; y difusión para que todo el mundo se haga eco de que debemos prepararnos para resistir, y lo haremos.

(En caso de que recibamos más recursos de los que necesitamos para continuar el proceso, informaremos de ello y los destinaremos a organizaciones antirrepresivas y cajas de resistencia populares. Además, cualquier persona interesada en colaborar puede consultarnos sobre cómo se desarrolla el caso y la pondremos al tanto).